Facturación móvil
Cerrar la jornada sin papeleo.
Cuando la venta sucede fuera de la oficina, la documentación también debe poder cerrarse allí. La facturación móvil no consiste en llevar una copia del ordenador en el bolsillo: consiste en terminar la operación en el momento en que ocurre.
El cierre de una visita empieza en el móvil
Una visita comercial no termina cuando se toma el pedido. Falta confirmar los datos, convertir la operación en el documento que corresponde, recoger una firma cuando hace falta y dejar el cobro registrado. Si esos pasos se trasladan a la tarde o a la vuelta a la oficina, aparece un segundo trabajo: recordar, revisar notas y volver a teclear.
Dictaventia está planteada para que esa operativa avance desde el móvil. El objetivo no es añadir pantallas al proceso, sino evitar que el vendedor tenga que reconstruir la jornada cuando ya ha terminado.
Una misma visita, varios documentos de venta
Cada cliente y cada entrega puede requerir un documento distinto. Por eso la herramienta permite trabajar con pedidos, albaranes y facturas desde el dispositivo con el que se realiza la visita.
- Crear y revisar pedidos, albaranes y facturas durante la visita.
- Registrar firmas y cobros sin trasladar esos datos a una nota aparte.
- Dictar pedidos y albaranes por voz cuando la situación lo hace más práctico.
- Trabajar con el catálogo y la información comercial conectados con el ERP.
Conectar sin duplicar
La información de venta tiene que llegar al sistema donde se gestionan clientes y facturación. Dictaventia se integra con FactuSol y Holded para que la operativa de campo y la de oficina formen parte del mismo recorrido.
La clave está en que la visita no genere una cola de tareas posteriores. La persona que vende mantiene el foco en el cliente; la oficina recibe una operación ya documentada.
Un proceso más limpio al final del día
Cerrar antes no es trabajar con prisa. Es evitar que las tareas de documentación dependan de la memoria, de fotos de papeles o de mensajes sueltos. Cuando el pedido, el albarán o la factura quedan resueltos en el momento, el final de la jornada es más claro para quien ha vendido y para quien tiene que continuar la operación.