
Rufina · Programa piloto 2026
Rufina no sustituye a la familia: la trae de vuelta.
Una compañera de voz con inteligencia artificial para residencias de mayores. Sin pantallas táctiles ni menús que aprender: solo hay que hablarle.
Así de sencillo
Se usa hablando. Nada más.
Se le llama por su nombre
Basta con decir «Rufina».
Se habla con normalidad
Sin palabras especiales, sentado o desde la cama.
Rufina responde, y también toma la iniciativa
Da los buenos días y conversa cuando la persona lo necesita.
Una presencia que suma
Más momentos de conexión. Más vida compartida.
Mente activa
Ejercicios de memoria basados en la propia vida del residente; cada recuerdo va construyendo su biografía.
Cuerpo en movimiento
Si el residente lo autoriza, propone rutinas de ejercicio suave con distintos niveles. Los profesionales definen y supervisan las actividades.
Compañía diaria
Da los buenos días al detectar que se ha levantado, pregunta cómo ha dormido y conversa cuando la persona lo necesita.
Familia presente
Si el residente dice que se siente decaído, le propone llamar o invitar a la familia y le sugiere de qué hablar.
Sus recuerdos, su decisión
Mi Legado: un propósito, no solo un pasatiempo.
Rufina no solo entretiene: da un motivo para hablar. Cada conversación va construyendo la biografía del residente, que puede convertirse en un libro impreso para sus hijos y nietos, para que quienes vienen detrás puedan aprender de su vida. El residente decide quién puede ver sus resúmenes de bienestar y qué pasa con su biografía: leerla ya, tras su fallecimiento o borrarla.

Privacidad por diseño
Los datos se procesarán en servidores situados en la Unión Europea, cifrados y diseñados para cumplir el RGPD. Rufina no tiene cámara y cada dispositivo incluye un interruptor físico de privacidad. En una segunda fase, las residencias que lo deseen podrán instalar un servidor local en sus propias instalaciones.
Tecnología con criterio
La tecnología acompaña. El cuidado sigue siendo humano.
Rufina no es un producto sanitario: no diagnostica, no trata ni previene enfermedades, y no sustituye a profesionales sanitarios o asistenciales.
En las residencias, la medicación la lleva siempre el personal especializado. Para las personas mayores que viven solas en su casa, Rufina se puede configurar para recordarles los horarios de la medicación.
Tranquilidad
Un botón SOS grande avisa al personal de la residencia. El sensor de Rufina, sin imágenes, avisa al personal si algo parece no ir bien: por ejemplo, si no hay movimiento en la habitación durante más tiempo de lo habitual.
No sustituye al personal: lo complementa.
Rufina trabaja siempre bajo la supervisión de los profesionales de la residencia. Ellos configuran las actividades y reciben los avisos; Rufina les da más tiempo para lo que solo una persona puede hacer.
Nuestra historia
Por qué se llama Rufina
Rufina era la tía de una de las personas fundadoras de Lavetia Solutions. Cuando su sobrina enfermaba, era Rufina quien se sentaba junto a su cama, le contaba sus vivencias y se aseguraba de que nunca se sintiera sola. Cuando Rufina se hizo mayor, fue ella quien necesitó compañía. Este proyecto lleva su nombre: es nuestra manera de devolver a muchas personas mayores ese cuidado, y de que sus historias no se pierdan.
Los fundadores de Lavetia Solutions
Programa piloto
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Participa en nuestro programa piloto y ayúdanos a construir una herramienta que respete el ritmo, la historia y las decisiones de cada persona.
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